Bearblog es lo que necesitaba
Después de muchos años como bloguero (desde 2009 mantengo un blog) y editor de contenidos (codirigí una revista online de literatura y cine de 2003 hasta 2010), y teniendo en cuenta la evolución que ha vivido internet (ver mi entrada "El iceberg de internet"), he llegado a una conclusión: me gusta escribir por el hecho de escribir y quiero mantener un nuevo blog en tiempos donde los blogs no están de moda. Los blogs siempre han tenido algo que me atrae: una escritura directa mezclada con la navegación hipertextual propia de los entornos digitales y una gran libertad del escritor que puede generar contenidos de muy diversa índole. Sin embargo, muchos lo ven como algo del pasado, pero yo lo veo como una herramienta y un soporte propios del siglo XXI que supone una resistencia a la cultura visual.
En determinados momentos, necesito "escapar" de mi trabajo académico, diseñando contenidos, leyendo estudios y libros o escribiendo artículos de investigación. Este blog me permite parar y encontrar un hueco para mí: para mis cuitas, mis derivas, mis cosas, que me proporcionan orden, serenidad, libertad.
Cuando finalmente decidí abrir derivas.bearblog.dev, algunas personas me dijeron que no era atractivo, que parecía un blog de los años 2000, que así no iba a conseguir lectores porque actualmente internet ha evolucionado hacia una preeminencia dictadura de la imagen y el scroll infinito de las redes sociales. Precisamente por eso he venido a Bear. Porque no quiero elementos disruptores, ni pluggins ni otro tipo de elementos que desvían la atención. Quiero una experiencia directa y profunda con una plataforma que me permite escribir y publicar. Sin más. Llevo muchos usando Blogger y Wordpress.com (también he usado alguna vez Wix y Sites) y son varias las razones por las que he decidido abrir este blog, pero aparte de la cuestión ética (privacidad, código abierto), hay una razón estética (que no deja de ser una ética también): minimalismo. Bear me parece que tiene la interfaz más bonita que he visto: limpia, despejada (aunque con cierta libertad para personalizar los temas) y directa. Además está dirigida por Herman (y no una empresa) con honestidad, y cuenta con una red de escritores sugerente y diversa. Solo se trata de escribir. Los que no quieran leer, que se vayan a Tik Tok o Instagram.
Mantener un blog hoy en día es resistir a la dictadura del algoritmo.