La IA y la anulación del pensamiento y la creatividad
La generalización masiva de la IA generativa supone un cambio más drástico y relevante de lo que muchos quieren reconocer. Llevo alrededor de 20 años impartiendo clase a nivel universitario, y hasta hace muy poco la mayoría de mi alumnado desempeñaba determinadas habilidades cognitivas al hacer actividades y escritos (como comprender, analizar, evaluar o crear). Sin embargo, la realidad ha cambiado debido a la IA. Actualmente, la mayoría de mis estudiantes usa la IA de manera indiscriminada. Algunas de las consecuencias se ven a diario, al entregar trabajos que no han realizado, ya sea parcial o íntegramente.
A estas alturas, tengo muy claro que un número considerable de estudiantes carecen de ética a la hora de hacer y entregar trabajos escritos e incluso creativos. Cuando les pido preparar una exposición sobre un tema determinado, tiran de la IA sin plantearse los objetivos o sin leer siquiera las indicaciones de dicha actividad. Van directamente a las aplicaciones (ChatGPT, Claude, NotebookLM, etc) y les introducen los prompts (a veces sin saber qué son los prompts), y después copian y pegan como si fuera lo más natural del mundo (los más avezados editan y corrigen un poco).
Uno de los efectos derivados del uso indiscriminado de la IA es la pérdida de la creatividad. Donde antes tomaban decisiones propias para hacer trabajos grupales (como un álbum ilustrado, que debe estar escrito, ilustrado y elaborado por ellos) ahora buscan ideas que les da la IA y usan imágenes generadas por ella. Cada vez son menos autónomos y más dependientes de la inteligencia artificial. Los estudiantes se están acostumbrando a hacer las cosas sin esfuerzo, y esas "cosas" para ellos son "productos", no son creaciones. Su único objetivo es aprobar. O que lo haga la IA por ellos. Como señala Lev Manovich (2025), la IA hace muchos años que aprueba sin problemas los test de Touring y de Lovelace.
Me preocupa esta situación porque supone no solo el fin de la creatividad y el pensamiento crítico, sino también de la honestidad, habilidades y valores que nos definen como humanos. Una cosa es usar la IA para generar ideas, buscar bibliografía o modelar una presentación, y otra bien distinta es sustituir la capacidad creativa y crítica de los humanos. Como arguye el filósofo Éric Sadin, esto supone "¡la renuncia a nuestras facultades fundamentales!".
Cada vez me cruzo con más docentes desmotivados que se plantean qué sentido tiene enseñar a un alumnado que no tiene interés en aprender y que presenta trabajos realizados por la IA. Yo intento adaptarme, ser más flexible ante esta coyuntura (qué palabra más fea, ¿no?) y me planteo algunos cambios en mis clases:
Usar con ellos la IA, proponerles actividades para que aprendan a discriminar fuentes e ideas y señalen de manera honesta en qué medida la usan, para que sepan identificar el sesgo o ver qué fallos hay en las respuestas.
En trabajos de mayor envergadura, como los TFG, tener un seguimiento más cercano de su proceso, con entrevistas que incluyen lectura y comprensión de tres o cuatro artículos que usen en su marco teórico y debatir con ellos y ellas lo que han entendido y lo que van a "usar" en sus trabajos.
Por último, sé que mi postura es bastante "anti-IA"; de hecho, tengo compañeros y compañeras con los que discuto sobre ella, ya que la justifican diciendo cosas como "¿quién no usa la IA en sus investigaciones?" o "cuando se sustituyó el arado por la maquinaria pesada como tractores, supuso una revolución en la agricultura". De acuerdo, pero no podemos comparar estas situaciones de desarrollo tecnológico e industrial que nos ayudaron a mejorar el trabajo con el uso masivo de la IA sin discriminación que sustituye nuestros trabajos y creaciones intelectuales y artísticas. Recordemos, por si acaso, unas palabras de Byung-Chul Han: "En el mundo controlado por los algoritmos, el ser humano va perdiendo su capacidad de obrar por sí mismo, su autonomía".
Referencias:
- Arielli, E. y Manovich, L. (2025). Estética artificial: IA generativa, arte y medios visuales. Akal.
- Han, B-C. (2022) No-cosas. Quiebras del mundo de hoy. Taurus.
- Sadin, E. (5 de abril de 2026). Entrevista a Éric Sadin, por Daniel Verdú. El País.