El pasado es un fantasma
Una de las películas que más me han gustado en lo que llevo de año es Una quinta portuguesa, dirigida por Avelina Prat en 2025. Sin ser un filme sobresaliente, tiene algunos aspectos muy interesantes y tal vez poco explorados en el cine (y sí mucho más en la literatura), como son los juegos especulares, la suplantación de identidad o la importancia del azar.
La historia arranca con una escena sugerente: una mujer se marcha de una casa y emprende un viaje al extranjero. No sabemos quién es ni qué ocurre, pero al poco nos daremos cuenta de que ha abandonado a Fernando, su marido, quien descubre al llegar a su casa que su mujer ha desaparecido sin dejar ni siquiera una nota o una pista del porqué.
Lo cierto es que es un planteamiento que abre diferentes posibilidades y que invita de un modo austeriano a especular (en el doble sentido) sobre el destino de la mujer y sobre la vida que ambos han tenido como pareja; sin embargo, la película avanza a través de la deriva de Fernando, que le lleva de España a Portugal y allí cambiará de vida.
Más allá de la historia, de los actores o de la realización, Una quinta portuguesa plantea algunas preguntas muy jugosas que tienen difícil respuesta: ¿Es lícito buscar a alguien que no quiere que la encuentren?; ¿Cómo enfrentarte a tu presente cuando tu pasado es un vacío que no llegas a comprender?; ¿Cómo dejar de ser quien eres y convertirte en otra persona?
